CD Tenerife 3 – Girona 3

El CD Tenerife ha (casi) dejado escapar el último tren del ascenso directo al dejarse dos puntos ante el Girona (3-3) este sábado en el Heliodoro, en un partido en el que los insulares mostraron su cara y cruz en cada tiempo: un primero perdido en un mar de dudas y endeblez, a merced de un rival bien plantado en el terreno de juego y que se fue con solo un gol de ventaja al descanso, para dar su mejor versión en la segunda, en la que completaron una remontada increíble, pasando del 0-2 al 3-2.

No pudo sin embargo aguantar la victoria, cediendo un empate que unifica ya como objetivo ineludible centrarse en acabar entre los seis primeros…y acordándose del penalti fallado por Aarón Ñíguez, cuando todavía perdía por uno a dos.

Si bien durante la semana de entrenamientos José Luis Martí probó varias alternativas para contrarrestar al segundo clasificado y su peculiar dibujo sobre el terreno de juego, al final el preparador balear se decidió por el 4-2-3-1 de las últimas semanas, con Aitor Sanz por delante de la pareja Vitolo- Alberto.

La feliz noticia fue la recuperación del máximo goleador blanquiazul Amath N’Diaye. El senegalés, sin poder entrenar con normalidad durante la semana, se recuperó finalmente de las molestias en su pie derecho y Martí no dudó en incluirle en el once, del que nuevamente no formó parte ‘Choco’ Lozano que, eso sí, al menos ocupó plaza de banquillo, al igual que Omar Perdomo; ambos fueron descartados para Vallecas. En esta ocasión el técnico dejó en la grada a Germán y Cristo González.

Por su parte Pablo Machín, que recuperó de sus respectivas lesiones al central Ramalho y al delantero Longo, solo dispuso del primero en el once inicial, compartiendo línea de centrales con Alcalá y Juanpe, poblando su centro del campo con cuatro jugadores, además de la ayuda desde las medias puntas de Borja García y Portu, para crear superioridad numérica en esa zona ancha.

Aunque el Tenerife intentó adueñarse del partido desde el pitido inicial, un exceso de confianza de Jorge pudo costarle muy caro, dejando que Sandaza encarara a Dani Hernández, que salvó con el pie el que pudo ser el primer gol del partido (4’).

Aunque mejoró el Tenerife en los siguientes minutos, no llegó a crear peligro real ante Bounou, salvo en una llegada de Alberto, que se lió en el área teniendo habilitado a su derecha a Amath. Fue de hecho el Girona, por medio de Portu (17’) el que sí finalizó una jugada, pero su remate de cabeza se marchó a la derecha de Dani.

Rebasada la media hora (32’) probó suerte en una falta directa el central Jorge, pero su intento se fue por encima de Bounou. El Tenerife jugaba por entonces con el rombo en el centro del campo con Alberto por delante de los centrales, Aitor Sanz y Vitolo en las aristas derecha e izquierda, respectivamente, y Aarón de enganche, por detrás de Suso y Amath.

Pero no le pudo salir peor el plan a Martí. Un nuevo error en la marca de Jorge lo aprovechó Sandaza para encarar de nuevo a Dani. El portero y Carlos Ruiz se lanzaron a por el rival, con la mala fortuna de que, tras un rebote en Carlos Ruiz, acabó entrando (0-1, 37’).

El jarro de agua fría se tornó en helada cuando un nuevo error en la marca, esta vez a balón parado, provocó un certero remate de Alcalá, que superó a Dani Hernández (0-2, 44’) provocando algún pito entre la decepcionada afición local.

El Tenerife hacía aguas, blandos en defensa, como nunca antes esta temporada, inofensivos en ataque y desparecidos en el medio del campo, a su merced de un Girona que, en cuatro salidas, desarboló a los de Martí.

Sin embargo la diosa fortuna se alió con los tinerfeños, y en una jugada cuanto menos extraña dentro del área, y en la que no parecía haber nada a primera vista, Díaz de Mera, al que le quedaba grande el partido, observó un pisotón sobre Vitolo que castigó con pena máxima. El capitán Suso Santana, mal en esta primera mitad, asumió la responsabilidad para superar a Bounou con un lanzamiento ajustado, adivinado por el cancerbero (1-2, 45’) para enfilar el descanso con un mal menor.

Deshizo el trivote Martí para la segunda mitad, dejando en la caseta a Vitolo para que entrara ‘Choco’ Lozano y formar dupla con Amath. El catracho pudo marcar a los 49 minutos con un remate de cabeza salvado por Bounou y, en la acción siguiente, Díaz de Mera volvió a señalar otro penalti, este más claro, por derribo sobre Suso. En esta ocasión Aarón Ñíguez asumió la responsabilidad, pero su intento a lo Panenka se marchó por encima del travesaño, ante la incredulidad de los 19.395 presentes.

Al menos el Tenerife asediaba, se había presentado al partido, tarde, pero ya estaba, inclinando el campo hacia la portería visitante. Los de Machín aguantaban el chaparrón, hasta que Alberto, con toda su alma, engatilló un derechazo desde la frontal, lejos de la portería, para lanzar un obús que rompió las telarañas, y casi la red, para nivelar el partido (2-2, 59’) en uno de los tantos de más bella factura que se recuerdan en el Heliodoro en los últimos años; golazo.

Machín retiró a Portu para dar frescura a su ataque con Longo (66’), que vio amarilla nada más entrar, mientras que Martí se decidió por retirar a Aarón (69’), que ni mucho menos tuvo su tarde, para darle minutos a Shibasaki que ocupó el mismo lugar.

Desde luego que la segunda mitad era otra, con un Tenerife más reconocible y con unos jugadores más decididos, a los que seguro que la ‘charla’ de Martí activaron al descanso. Tanto fue el cántaro a la fuente que tras una gran asistencia de Shibasaki a Lozano, que solo vio él, el catracho no pudo definir ante Bounou, pero el rechazo lo mandó al follo de las mallas Amath (3-2, 76’).

Poco le duró la alegría a los blanquiazules que vieron como después de una rigurosa falta en la frontal del área, Alcaraz batía a Dani Hernández, que tal vez pudo hacer algo más para evitar el empate (3-3, 79’).

El partido era un ida y vuelta precioso, entre candidatos a Primera División. Raúl Cámara centró al segundo palo (81’), Shibasaki entró con todo para rematar en plancha, pero Bounou evitó el cuarto gol sobre la misma línea, consumiéndose el final del partido entre faltas, tensión e incluso alguna que otra entrada fuera de lugar como la que provocó la expulsión en el descuento de Pablo Maffeo sobre Alberto, pero sin más ocasiones.

FICHA TÉCNICA

CD Tenerife: Dani Hernández; Raúl Cámara, Jorge, Carlos Ruiz, Camille; Vitolo (Lozano, 46’), Alberto; Suso, Aitor Sanz, Aarón (Shibasaki, 69’); Amath.

Entrenador: José Luis Martí.

Girona: Bounou; Ramalho, Alcalá, Juanpe; Pere Pons; Pablo Maffeo, Eloi, Aday; Portu (Longo, 66’), Borja García (Sebas Coris, 89’) y Sandaza (Alcaraz, 74’).

Entrenador: Pablo Machín.

Goles: 0-1 Carlos Ruiz, en propia puerta (37’). 0-2 Alcalá (44’). 1-2 Suso, de penalti (45’). 2-2 Alberto (59’). 3-2 Amath (76’). 3-3 Alcaraz (79’).

Árbitro: Isidro Díaz de Mera Escuderos (comité castellano-manchego). Asistido en las bandas por Marcos Cerdán Aguilar y Diego Santaursula Aguado. Amonestó a los locales Camille (29’), Vitolo (35’), Raúl Cámara (69’), Amath (76′), Lozano (78′) y Alberto (86’);  y a los visitantes Ramalho (45’), Longo (67’), Eloi (86’) y Juanpe (87′). Expulsó al entrenador de porteros del Tenerife Zeben Hernández (50’), y a Pablo Maffeo del Girona (89′), por una dura entrada a Alberto.

Incidencias: Partido correspondiente a la 34ª jornada de la Liga 1|2|3|disputado en el Heliodoro Rodríguez López, ante 19.395 espectadores. El Tenerife vistió con pantalón azul y camiseta blanca. El Girona lo con pantalón blanco y camiseta blanca y roja a rayas verticales.

Fuente: Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Deporpress

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